FEROMONAS. ¿COMBATIR LAS PLAGAS SIN TÓXICOS?

A día de hoy es posible el control y la erradicación de plagas de insectos empleando feromonas, evitando tener que emplear productos químicos que, con frecuencia, suponen un riesgo para los aplicadores, usuarios de instalaciones e incluso para los cultivos afectados por las plagas.

Poco a poco las empresas de plagas se van dando cuenta de las ventajas que proporcionan estos tratamientos, donde se reduce o incluso se elimina la utilización de productos químicos, consiguiendo unos resultados iguales o superiores a los obtenidos con los tratamientos convencionales.

Actualmente, en la utilización de feromonas para el control de plagas, podemos emplear fundamentalmente dos métodos:

  • El método trampero masivo. Se utilizan feromonas que atraen a los machos hasta los cebos donde quedan atrapados y mueren. Es imprescindible que los técnicos de las empresas de plagas tengan un buen conocimiento de los ciclos biológicos del insecto que provoque la plaga para conseguir los mejores resultados con este método.
  • El método de confusión. El objetivo en este tipo de tratamiento no es atraer al insecto sino confundir a los machos, de tal manera que, por exceso de feromonas, no puedan localizar la posible emisión por parte de la hembra con lo que no se realiza la fecundación.

Además del conocimiento de los ciclos biológicos de los insectos, es importante determinar perfectamente dónde se deben colocar las trampas para conseguir los mejores resultados en cuanto a la confusión de los machos y además de no localizar las hembras no quieran escaparse de las trampas.

Por otro, lado en el mercado podemos encontrarnos varios tipos de feromonas que utilizaremos según el efecto y el resultado que pretendamos conseguir como son las de rastro, las de alarma, las disuasorias o las sexuales. Las más empleadas a día de hoy son las sexuales.

Entre las ventajas en la utilización de las feromonas podemos citar:

  • Menos daños sobre humanos, animales e insectos beneficiosos.
  • Interrumpe el apareamiento.
  • Utilización de trampas de feromonas como indicador para aplicación de insecticidas en el momento propicio, cuando se detecte un aumento significativo de la población.
  • Existen en el mercado trampas para su utilización en el ámbito doméstico, industrial y agrícola evitando daños para habitantes, usuarios y cosechas.
  • Se elimina la necesidad de establecer plazos de seguridad, al contrario de lo que sucede con la mayoría de los métodos químicos.

Para finalizar, la única desventaja que encuentro en la utilización de feromonas en el control de plagas es el coste, pues a día de hoy es más caro producir feromonas que insecticidas. Sobre todo si tenemos que tratar varias plagas, pues necesitamos una feromona distinta para cada especie a tratar.

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