legionelosis

¿YA SE ACERCA LA MODIFICACIÓN DEL REAL DECRETO 865/2003?

Después de más de 15 años de vigencia, parece que comienza a ser seria la voluntad de modificación del Real Decreto 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis. El pasado mes de febrero así lo anunciaba la Subdirectora General de Sanidad Ambiental y Salud Laboral del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar, Dª Covadonga Caballo Dieguez, durante la Jornada sobre “Legionella y legionelosis: virulencia, aspectos clínicos y su control”.

Muchos son los agentes y sectores implicados en materia de prevención de la Legionella que esperan desde hace tiempo un anuncio de este tipo.

Con la publicación de la Norma UNE 100030:2017 se hace más evidente la necesidad de actualizar el texto legal. De una parte, los avances científicos y técnicos durante estos años han dejado obsoletos una parte importante del Real Decreto. Por otra parte, la experiencia adquirida durante estos últimos años nos ayuda a detectar importantes carencias en su articulado.

Al desfase del Real Decreto se une que la actualización de la Norma UNE 100030 ha creado dudas sobre la obligatoriedad en el cumplimiento de sus apartados, dado que la norma debe complementar al Real Decreto sin contradecirlo.

Con la intervención de la Sra. Subdirectora General parece que las modificaciones que se incluirán sobre el texto del actual Real Decreto se orientarán hacia los siguientes aspectos:

  • Establecer una formación para el personal que se ajuste mejor a las funciones en el ámbito del diseño, del mantenimiento y del funcionamiento de las instalaciones, siguiendo las directrices marcadas por la normativa nacional sobre acreditación de cualificaciones profesionales
  • Dar un enfoque preventivo más acorde con la realidad actual, las novedades recogidas en la Norma UNE 100030:2017 y las directrices internacionales.
  • Permitir el acceso a nuevos métodos analíticos.
  • El establecimiento de medidas correctoras de carácter inmediato en las tareas de autocontrol.

En resumen, debe conseguirse una actualización de la normativa para que la información que llegue a los responsables de las instalaciones sea clara e inequívoca para que el control y el mantenimiento de las instalaciones se realice correctamente.