¿CÓMO IDENTIFICAR RESIDUOS PELIGROSOS EN LA ACTIVIDAD INDUSTRIAL?

Las actividades industriales generan residuos que no poseen peligrosidad, como los residuos inertes o los asimilables a urbanos. Sin embargo, es común producir residuos peligrosos en las diferentes etapas del proceso industrial.

La ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados define los residuos peligrosos como:

“los que presenten una o varias de las características peligrosas enumeradas en el Anexo III, así como los recipientes que los han contenido”.

Clasificación de residuos peligrosos

En este Anexo III encontramos cuáles son las características que permitirán clasificarlos como peligrosos:

HP1 Explosivo
HP2 Comburente
HP3 Inflamable
HP4 Irritante- irritación cutánea y lesiones oculares
HP5 Nocivo “toxicidad específica en determinados órganos/toxicidad por aspiración
HP6 Toxicidad aguda
HP7 Carcinógeno
HP8 Corrosivo
HP9 Infeccioso
HP11 Mutágeno
HP12 Liberación de gas de toxicidad aguda
HP13 Sensibilizante
HP14 Ecotóxico
HP15 Residuos que pueden presentar una de las características anteriores que el residuo original no presentaba

También se consideran residuos peligrosos los que estén incluidos en la Lista Europea de Residuos (LER). Esta lista agrupa los residuos en función de las actividades productivas que puedan generarlos. Para ello, se asigna un código de seis cifras y aquellos que estén marcados con un asterisco junto al código, tendrán la consideración de residuos peligrosos.

Además de en los anteriores casos, se considerará que un residuo es peligroso cuando, aunque no figure en la lista LER, presente una o más características indicadas en el Anexo del Reglamento (UE) nº 1357/2014.

El principal problema que encuentran los generadores de residuos en una actividad industrial es clasificarlos determinando si son peligrosos o no. Esta clasificación de los residuos es muy importante para el posterior tratamiento, así como para determinar las medidas de seguridad que los gestores deben tomar.

Para ayudar a clasificarlos, se dispone de varias herramientas:

  • Lista Europea de Residuos (LER). El generador de residuos localiza la fuente que lo genera en los capítulos 01 a 12 o en los capítulos 17 a 20. Buscará el código de seis cifras apropiado para ese residuo. En el caso de no localizarlo en los anteriores capítulos, se consultan los capítulos 13, 14 y 15. De no encontrarlo, se dirige al 16. Si el residuo no aparece, se le asigna el código 99 que hace referencia a residuos no especificados. Una vez que el residuo ha sido localizado en la lista, se determinará su peligrosidad o no mediante la presencia o ausencia de asterisco.
  • Código de identificación. Los residuos peligrosos pueden ser identificados por un código de identificación, conforme al Real Decreto 833/1988 y al Reglamento (UE) nº 1357/2014. Este método utiliza siete códigos alfanuméricos separados por dobles barras. Cada uno de estos códigos proporciona información sobre el residuo a lo largo de toda la cadena de producción y hasta su destino final.
  • Fichas de seguridad. Son unos documentos proporcionados por el fabricante, que dan información sobre las particularidades y las propiedades de cada sustancia con el fin de proteger al personal que la manipula. En las fichas de seguridad el operario puede consultar: la denominación comercial del producto, las sustancias que contiene cada producto y sus características de peligrosidad, la peligrosidad global del producto, las propiedades físico- químicas, así como la estabilidad del producto y las posibles reacciones con otras sustancias.
  • Caracterización analítica de los residuos. Es un análisis de las concentraciones de las sustancias peligrosas presente en el residuo, que permite determinar si se clasifica como peligroso o no.

Etiquetado y almacenamiento de residuos peligrosos

Una vez identificado como peligroso un residuo industrial es necesaria su correcta gestión. Para ello, se tendrán en cuenta dos aspectos muy importantes: el etiquetado y el almacenamiento.

Desde 2015 es obligatorio etiquetar los residuos peligrosos conforme al Reglamento CLP. Todo envase que posea en su interior un residuo peligroso debe estar correctamente etiquetado (indicando su contenido) e identificando al productor. Esto permite informar del riesgo tanto al operario como al gestor de residuos. El etiquetado está regulado en el artículo 14 del Real Decreto 833/1988 sobre Residuos Peligrosos.

En cuanto al almacenamiento, los residuos peligrosos han de ser envasados, clasificados y, en caso necesario por parte de los generadores, almacenados de forma temporal en un lugar destinado para ello. Este almacenamiento nunca debe superar los seis meses, tiempo en el que se evitarán mezclas con otros residuos, pérdidas o derrames. Según el Real Decreto 833/1988, los almacenes temporales de residuos peligrosos deberán cumplir unos requisitos de almacenaje.

Saber identificar los residuos generados en la actividad industrial, la legislación específica aplicable así como las competencias administrativas en esta materia, es esencial para todo el personal que trabaje en este sector.

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