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Gestión de plagas según la nueva versión de la norma BRC

El próximo 1 de febrero entrará en vigor la última versión de la norma para la seguridad alimentaria BRC Global Standard Food Safety , que posibilita el establecimiento de un referente para la producción de alimentos seguros.

Dicha norma es revisada de forma periódica por grupos de trabajo constituidos por los diferentes actores involucrados como productores, minoristas, empresas de servicios alimentarios, organismos de certificación y expertos técnicos independientes. Fruto de este trabajo se publicó el pasado mes de agosto la versión número 8. Esta nueva versión introduce algunos cambios dentro de los requisitos relacionados con el control de plagas en este tipo de establecimientos.

Una de las primeras novedades que introduce es el cambio de nomenclatura pasando del término de “control de plagas” a “gestión de plagas”. Entendemos que este cambio es importante, ya que supone una renovación en la filosofía y en la forma de trabajo, potenciando la prevención de los problemas asociados a las plagas en la industria alimentaria, frente a la simple actuación en los momentos de infestación.

A continuación, se presentarán algunas de las cuestiones relacionadas con la Gestión de Plagas de esta versión de la norma:

  • Todas las instalaciones deben tener un programa preventivo para la gestión de plagas, que permita minimizar el riesgo de infestación. Deben existir recursos para actuar rápidamente ante cualquier problema.
  • Se debe contratar a una empresa para la gestión de plagas, documentando el alcance del servicio y reflejando las actividades de la propia industria o contar con personal debidamente capacitado.
  • Obligatoriedad de mantener la documentación y los registros de la gestión de plagas.
  • La empresa es responsable de garantizar que todas las recomendaciones importantes que realice su proveedor de gestión de plagas se lleven a cabo.
  • En función del riesgo y como mínimo una vez al año, se revisará y documentará la gestión de plagas, para poder llevar a cabo una inspección profunda de las instalaciones y una revisión y evaluación de las medidas de gestión de plagas existentes, lo que permitirá la introducción de mejoras y recomendaciones.
  • Los resultados de estas inspecciones se analizarán regularmente para detectar tendencias y para poder identificar zonas problemáticas.