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Avance sin tregua del mosquito tigre en el Mediterráneo

Expertos señalan que debido al avance continuo de esta especie invasora, la puesta en marcha de medidas preventivas y el cambio de hábitos constituyen herramientas esenciales para poder contener su desarrollo y expansión.

El mosquito tigre, Aedes albopictus, presenta hábitos diurnos, a diferencia del mosquito común, Culex pipiens. También tiene mayor éxito reproductivo ya que puede poner huevos en espacios que se secan, pero sin llegar afectar esta falta de humedad a su ciclo vital, e incluso los huevos tienen la capacidad de permanecer así hasta algo más de un año. Su picadura es más dolorosa que la del mosquito común y puede atravesar la ropa. El problema mayor es que por medio de su picadura puede transmitir enfermedades como el dengue, chikunguña e incluso la fiebre amarilla.

Los expertos también señalan que para controlar su expansión es completamente necesaria la colaboración ciudadana. Uno de los motivos que refuerza dicho planteamiento, es el hecho de que los puntos de cría de esta especie en muchísimos casos se encuentran en áreas privadas, en las que no pueden acceder los servicios municipales de control de plagas.

Fruto de esta situación, el Ayuntamiento de Valencia está redactando una nueva Ordenanza de Sanidad, que incluirá la obligación de los propietarios de inmuebles de eliminar cualquier posible foco de propagación. El objetivo de esta nueva ordenanza no es sancionar, sino concienciar de lo importante que es el cambio de ciertos hábitos para frenar la expansión de esta especie.

Las administraciones están llevando a cabo una importante labor de concienciación para que la población pueda evitar la propagación de este insecto, y se trata de acciones muy simples como: evitar todo tipo de recipientes con agua estancada, mantener niveles correctos de cloro en piscinas, proteger los pozos, renovación del agua de los bebederos de animales, evitar charcos por riego, etc.